Tratamiento Farmacológico
¿Qué son los medicamentos GIP-GLP1?
Son medicamentos que ayudan a bajar de peso en personas con obesidad o sobrepeso. Estos fármacos imitan una hormona natural llamada GIP-GLP-1, que regula el apetito y la digestión. Al utilizarlos, se siente menos hambre, se sacia más rápido, con lo cual la cantidad de ingesta de alimentos es menor, lo que contribuye a una perdida de peso.
La evidencia científica muestra que estos medicamentos pueden ayudar a perder entre un 5% y un 17% del peso corporal, dependiendo del medicamento y la duración del tratamiento.
Los efectos secundarios mas comunes son molestias digestivas. Son síntomas leves y temporales, pero en algunos casos pueden llevar a suspender el tratamiento. Por ello es esencial seguir las indicaciones médicas y acudir a controles habituales.
Este tipo de medicamentos no son para todas las personas. Se recomienda principalmente por un lado, para aquellas que tienen obesidad o sobrepeso y no han logrado bajar de peso con dieta y ejercicio, y para que aquellas que tienen enfermedades relacionadas con el exceso de peso.
El tratamiento para que sea adecuado, tiene que ser parte de un plan integral que incluya hábitos saludables.
Desde Nutribasque, trabajamos con un equipo multidisciplinar compuesto por médicos, nutricionistas, enfermeras y psicólogos, con el fin de establecer unas pautas de alimentación, unos hábitos de ejercicio y una gestión de la ansiedad a largo plazo.
Falsos mitos de los fármacos GLP-1
Mito número 1
Los fármacos GIP-GLP-1 son solo útiles en diabéticos
Aunque inicialmente se utilizaron en diabetes, los primeros estudios ya demostraron una bajada importante de peso y ahora existen múltiples estudios que esta bajada de peso se produce también en pacientes sin diabetes, mejorando otras enfermedades, como la resistencia a la insulina, la insuficiencia cardíaca e incluso la apnea del sueño.
Mito número 2
Si me están tratando con GIP-GLP1 puedo comer lo que quiera y no hacer ejercicio
Los GIP-GLP-1, como se ha comentado, son unas hormonas que disminuyen el apetito y favorecen la sensación de saciedad, lo que reduce la ingesta, pero para lograr una adecuada composición corporal es necesario que esa ingesta sea nutritiva con una dieta variada, que incluya de 3-5 raciones de fruta y verdura, con 2 raciones de lácteos, preferiblemente fermentados, con proteína preferentemente de pescado, huevo y carne blanca.
Además, es esencial asociar una mejoría de los hábitos de vida, siendo más activos. Pequeñas modificaciones de nuestros hábitos, como andar al trabajo o subir las escaleras, asociadas a un pequeño entrenamiento de fuerza varios días a la semana nos puede ayudar a recuperar nuestra masa muscular y que la rehabilitación sea más rápida y efectiva.

