Método Apollo
Qué es el Método Apollo
El Método Apollo es una técnica endoscópica que reduce la capacidad del estómago sin incisiones ni cicatrices, con recuperación rápida y menos riesgos que la cirugía tradicional. Forma parte de un programa multidisciplinar que combina seguimiento médico, nutricional y psicológico para lograr resultados sostenibles y adaptados a cada paciente.
Procedimiento realizado por vía oral, sin incisiones externas.
- Recuperación rápida y mínima molestia postoperatoria.
- Reducción del riesgo de infecciones y complicaciones frente a la cirugía tradicional.
- Ausencia de cicatrices visibles.
- Favorece la sensación de saciedad temprana para controlar la ingesta de alimentos.
- Forma parte de un seguimiento multidisciplinar que garantiza resultados sostenibles.
Vídeos sobre el método Apollo
La obesidad está considerada actualmente una “enfermedad crónica”. Lo cierto es que se trata de un trastorno que va en aumento porque el sobrepeso-obesidad afecta ya aproximadamente al 50% de la población.
Con frecuencia, la gente suele probar una dieta tras otra sin conseguir perder el peso que quiere, y necesita, para mejorar su salud y apariencia, en general.
Durante décadas, los cirujanos han realizado diferentes tipos de cirugía de la obesidad para ayudar a perder peso. Estas operaciones reducen la capacidad del estómago o adaptan la anatomía del tracto gastrointestinal, con el objetivo de ayudar a que los pacientes se sacien antes y/o absorban menos calorías. Aunque estos procedimientos quirúrgicos pueden resultar eficaces a la hora de ayudar a los pacientes a perder peso, los médicos generalmente sólo los ofrecen a pacientes con excesos de peso muy altos (obesidad mórbida), debido a los riesgos implícitos y al largo tiempo de recuperación que conllevan.
En los últimos años se han desarrollado técnicas para realizar suturas en el estómago por vía endoscópica. Es decir, se utiliza como herramienta principal el endoscopio a través de la boca y unos dispositivos especiales que realizan una sutura en el estómago para reducir su capacidad sin necesidad de incisiones en la piel. Tiene la ventaja respecto a la cirugía que no deja cicatrices en la piel y que la recuperación posterior es más rápida.
El procedimiento se realiza en su totalidad por vía oral (endoscopia) y dentro del estómago (no requiere ningún tipo de corte y/o incisión externa).
Principales ventajas:
- Reducción drástica del riesgo de infección.
- Reducción de las complicaciones asociadas a las cirugías bariátricas tradicionales.
- Minimización del dolor post-cirugía.
- Reducción drástica del tiempo de recuperación.
- Ausencia de cicatrices visibles.
La técnica será realizada por un endoscopista acreditado con experiencia en la realización de dicha técnica.
El procedimiento se realiza con anestesia general, con intubación oro-traqueal. Previamente a la realización de la intervención, el endoscopista realiza una endoscopia diagnóstica de control para descartar patología orgánica del esófago o estómago que contraindique la realización de la técnica.
Una vez realizada la endoscopia diagnóstica se practica la intervención. A través de la boca se introduce un endoscopio de doble luz protegido por el dispositivo introductor que queda en la boca. Una vez se encuentra el endoscopio en el estómago, se insufla CO2 para facilitar la realización de la técnica. Se realizan aproximadamente 4 a 6 suturas en zig-zag, con unos 8 puntos por sutura, aunque esto varia según la amplitud del estómago.
El procedimiento suele durar aproximadamente 60/90 minutos. Posteriormente el paciente pasa a la habitación hasta el alta. Con esta técnica se reducen drásticamente las molestias postoperatorias del paciente, menor dolor y menos riesgo y complicaciones en comparación con la cirugía bariátrica.
La mayoría de los pacientes regresan a su actividad normal al cabo 1 ó 2 días tras el procedimiento.
La GASTROPLASTIA ENDOSLEEVE es un procedimiento eficaz de ayuda a una dieta y a un programa de modificación del comportamiento dietético supervisado por el equipo médico, siendo un factor clave del éxito del tratamiento el cumplimiento del programa de seguimiento posterior, que conlleva a la modificación de los hábitos dietéticos y de estilo de vida.
Por ello es importante destacar que la intervención, por sí sola, no consigue el efecto adelgazante pretendido a largo plazo, sino que constituye un elemento más de ayuda para controlar el hambre por su capacidad restrictiva sobre el estómago.
La sensación de plenitud se produce especialmente en los primeros meses, por lo tanto la mayor pérdida de peso se suele dar durante el primer año, período durante el cual debe adquirir unos hábitos equilibrados de alimentación y unas costumbres sanas, capaces de mantener en el tiempo.
La pérdida media estimada suele oscilar entre 15 y 25 kilos, en función del índice de masa corporal (IMC) basal (relación peso/altura inicial) y el grado de cumplimiento del programa. Existe la posibilidad de que pierda poco peso o no pierda peso en absoluto tras la realización de la GASTROPLASTIA; este hecho se asocia con más frecuencia a los pacientes que no cumplen el programa de seguimiento médico y psicológico. Tal y como hemos reseñado anteriormente, la dieta pautada y los cambios de comportamiento alimentario y de estilo de vida son esenciales para el resultado.
Tras un examen inicial médico, incluido un asesoramiento nutricional y dietético, se determina si se cumplen los requisitos médicos para someterse a la técnica APOLLO.
A continuación se establecen unas indicaciones o pautas que, por ser potencialmente cambiantes, y además probablemente variables en función del criterio del endocrinólogo o nutricionista, deben tomarse únicamente como una guía general:
- Obesidad grado I (IMC: 30-34.9), preferentemente en pacientes que han intentado múltiples regímenes dietéticos sin éxito o hayan fracasado con otras técnicas como el balón intragástrico.
- Obesidad grado II (IMC:35-39.9), al igual que en la obesidad grado I.
- Algunos casos de obesidad grado III (IMC mayor de 40). Algunos pacientes podrían ser candidatos si se dan unas circunstancias específicas (inicio previo del programa de seguimiento multidisciplinar, no otras contraindicaciones, no factores de riesgo por comorbilidad importante, etc.) y hayan iniciado con éxito un tratamiento multidisciplinario (médico, nutricionista y psicólogo) y llegado a un objetivo de IMC prefijado.
- También está indicado en pacientes que rechacen o tengan contraindicaciones para la cirugía bariátrica.
Como cualquier procedimiento endoscópico, existe un riesgo.
Durante los primeros días tras la realización de la técnica se puede notar molestias, siendo las más habituales:
- Odinofagia (dolor de garganta) debido al propio uso del endoscopio o maniobras de intubación.
- Dolor inespecífico en zona gástrica que habitualmente cesa con analgesia suave y suele durar 2 ó 3 días.
- Náuseas o vómitos durante las primeras horas. También puede haber un componente de íleo paralítico leve. Raramente en estos casos, los síntomas podrían alargarse unos días más.
- En casos excepcionales y por migración de CO2 a peritoneo/mediastino, podría aparecer al día siguiente un dolor torácico a nivel del hombro izquierdo, que cede con analgesia y espontáneamente en 24-48 horas.
- Sangrado gástrico en el punto de la sutura. Si presenta algún vómito puede tener restos de sangre por el leve sangrado al dar los puntos de plicatura en el estómago.
Se le recetará una medicación específica para que estos síntomas sean lo más leves posibles. En el caso de que los vómitos o el dolor se mantengan o aparezcan otras molestias debe comunicárselo a su médico, que le pautará un tratamiento específico.
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Entendemos que el control de la obesidad es una carrera de fondo. Nuestro objetivo no es solo ayudarte a perder peso, sino enseñarte a mantenerlo, mejorar tu salud y disfrutar de una mejor calidad de vida.
